El difícil tránsito entre lo bello y lo funcional

Uno de los mayores retos que tenemos las empresas de branding a la hora de emprender o crear un proyecto de marca, es encontrar los límites que separan estos dos conceptos.

Lo primero que nos encontramos al proponer una nueva marca es que al cliente “le guste, que sea bonito”. O se comente si el color es “feo” o si la tipografía la es “sosa”…

Una vez traspasada esta frontera y entendiendo que este valor puede apoyar desde el punto emocional la percepción de la compañía, es importante que asumamos el riesgo, demos prioridad y defendamos lo que desde Letterbrand entendemos que son valores básicos: diferenciación, relevancia, credibilidad y empatía. El uso de un lenguaje visual, sencillo y entendible por parte de todos los públicos es un buen punto de partida para que lo bello y lo funcional se conviertan en buenos compañeros de viaje.